ando preocupada
Abril 4, 2007
Han pasado ya casi dos meses. Pasado mañana, con exactitud. Y no acabo de levantar cabeza. Me preocupa. Quisiera que mi recuperación fuera más rápida. Es verdad que el dolor va disminuyendo, el tiempo va haciendo su efecto, pero todavía muy a menudo viene algún pensamiento a mi mente y ese dolor crece de nuevo. Entre todas las relaciones de la vida, las paterno-filiales, cuando hay amor, son las más firmes, incondicionales. Mi padre era un puntal de mi vida. Lo echo de menos mucho más de lo que podía pensar. Su afecto ya no está. No creo en nada más. Murió y ya no puedo apoyarme en su hombro. Su recuerdo está en mí, lo que yo soy es parte de él, pero no está. Hoy es mi cumpleaños. Siempre que pude, en este día, había pasado aunque fuera un rato con él, me recordaba su felicidad cuando nací, y hoy no ha estado. Me cuesta admitir que soy yo, autónoma, quien debo vivir mirando hacia adelante y buscado su energía en la mía propia, en mi interior, mi vida es mía, sin más. Lo bueno de eso es que aunque a ratos -como hoy- me hace sentir triste y en rebelión interna, también me hace más sana. Ambigua es la vida, no?