Para un hombre sin zapatos

Febrero 10, 2007

Enric (21 març 1916 – 6 de febrer 2007)

Ets mort, ho has fet tranquil, al teu llit i ha passat sense adonar-nos-en. Jo ho dubtava. No tinc experiència. No vaig ser capaç d’interpretar de qui era (teu o meu) aquell pols que sentia buscant el teu. Vaig cridar-te (no gaire alt per no trencar la calma de les 9 del matí) i no vas contestar-me, però jo no entenia si ja havies mort. Estaves en calma com tantes vegades aquestes dues setmanes passades, però no vaig tenir resposta, la teva mà no va estrènyer la meva.

I vaig sentir … no ho sé. Tristesa, dubte, desconcert, impotència, acceptació pel que havia de passar… Però va passar de la manera com jo tant desitjava i, malgrat el dolor, em vaig sentir feliç.

La ràbia la vaig sentir molt abans, la tardor del 1988. Va ser quan vas perdre la vista. L’amor a la lectura és un dels valors que em deixes com herència i t’havia de passar a tu. Allò no va ser just. I ho vas suportar amb enteresa. Encara vàrem passar molt de temps comprant “El Periódico” (era el de tipografia més gran i més fàcil de reseguir amb la lupa) i guardo una foto teva amb el diari enganxat als ulls esforçant-te en llegir els titulars. Allò no va ser genys just! Va ser la putada més grossa que m’han fet a la vida.

Això, ara, és el meu homenatge.

Necessito escriure’t tot això i deixar constància de com m’has ajudat també amb la teva darrera presència. Vaig voler fer-te el millor homenatge que vaig ser capaç d’organitzar amb la força que tu em vas donar. Dijous passat, en aquella sala gran, voltada de la poca família que som i dels molts amics que tinc, vaig sentir-me estimada i acompanyada. En aquella estona vaig sentir que hi havia molta gent que va estimar-te a través de mi, de la teva obra!

No vull perdre aquests bons records, aquí els deso, per a tu.

A UN OLMO SECO

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que, rojo en el hogar, mañana
ardas, de alguna mísera caseta
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hacia la mar te empuje,
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
….
Antonio Machado.

El hombre sin zapatos, hace muchos años me contó una historia de la guerra civil que quisimos recuperar, para mejor describirte, en tu homenaje.

Era 1937 en algun lugar en alguna zona de batalla, por donde tu, padre, estuviste. Ibas con tu macuto -el blanco, el que yo guardo todavía porque tu siempre quisiste conservarlo- y la casualidad os llevó a tí y a tus compañeros hacia una casa abandonada con prisas por sus habitantes, a su suerte. Me puedo imaginar la imagen muy facilmente, un joven de 21 años lleno de curiosidad e inquietud abriendo tus grandes ojos claros, desmesuradamente, ante el tesoro que la guerra te ofrecía. Una biblioteca llena de libros!! Inquieto, sorprendido, los querías disfrutar todos. La vida no te daba tiempo para quedarte allí leyendo, ni podías llevártelos todos. Al final escogiste, con premura, y guardaste en tu macuto los que pudiste, para que te acompañaran durante el resto de la guerra. Qué mejor destino para un libro, enmedio de un campo de batalla, que ser leido por alguien que vivía para leer.

Esa historia la he tenido siempre a mi lado y nos ha acompañado a ti y a mi en nuestras entradas y salidas de las librerías de viejo de Barcelona y en nuestros paseos por las ferias del libro en busca de algo que sólo fuera un tesoro para nosotros. Si lo hubiera sido para otros nunca nos lo hubiéramos podido permitir!!

Me gustó que Jordi, en su intervención, explicara esta historia que yo hacía muchos años que le había contado y que, según me dijo, había quedado en su memoria viva, nítida, como una buena muestra de lo que fue vuestra generación y vuestra lucha. Y me emocionó oir, en su voz, uno de tus párrafos favoritos de aquella obra que fue la biblia de vuestra juventud, la de los jóvenes idealistas y generosos:

“¡Salve, ruinas solitarias, sepulcros sacrosantos, muros silenciosos! ¡Yo os invoco! ¡a vosotros dirijo mis plegarias! ¡Sí! ¡al paso que vuestro aspecto rechaza con terror secreto las miradas del vulgo, mi corazón encuentra al contemplaros, el encanto de los sentimientos profundos y de las ideas elevadas! ¡Cuántas útiles lecciones, cuántas reflexiones patéticas o enérgicas ofrecéis al espíritu que os sabe consultar! ¡Cuando la tierra entera esclavizada enmudecía delante de los tiranos, vosotros proclamabais ya las verdades que detestan; y confundiendo las reliquias de los reyes con las del último esclavo, atestiguabais el santo dogma de la IGUALDAD! En vuestro tétrico recinto es donde yo, amante solitario de la LIBERTAD, he visto aparecer su genio, no tal como se le representa el vulgo insensato, armado de antorchas y puñales, sino con el aspecto augusto de la JUSTICIA, teniendo en sus manos la balanza sagrada en que se pesan las acciones de los mortales en las puertas de la eternidad.

¡Oh tumbas! ¡cuántas virtudes poseeis! ¡vosotras, espantáis a los tiranos; vosotras, emponzañais con un terror oculto sus placeres impíos; ellos huyen de vuestro aspecto incorruptible, y cobardes, alejan de vosotras el orgullo de sus palacios! Vosotras castigais al opresor poderoso; arrebatais el oro al miserable avaro y vengais al débil despojado por su rapacidad; vosotras recompensais las privaciones del pobre, llenando de zozobras el fausto del rico; vosotras consolais al desdichado ofreciéndole el último asilo; vosotras en fin, dais al alma aquel justo equilibrio de fuerza y sensibilidad que constituye la sabiduría y la ciencia de la vida….”

Volney, “Las ruinas de Palmira”.

Y por supuesto, nos estremeció cómo sonaron en la voz de Imma otros de tus versos favoritos. La premura impuesta por la organización de estos actos, que se suceden uno tras otro en los tanatorios de nuestras ciudades, hizo que tuviéramos que fragmentarlo, pero creo que escogimos bien:

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre el mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

-Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
-Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
-Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.

Romance sonámbulo. Romancero gitano.
Federico García Lorca.

Vas nàixer dins una família pobre valenciana, a Burriana. El teu poble déu haver canviat tant com la resta del món. No hi he anat mai. Volia que entre tu i jo es mantingués el poble tal com tu me l’havies explicat. El poc que recordaves de quan, abans de l’emigració de tota la família cap a Barcelona, corries pels seus carrers, un nen amb espardenyes. Sense sabates.

I així t’ha trobat la mort. Altra vegada sense sabates. Van venir a buscar-te i, llavors, vaig adonar-me’n que des de fèia molts anys ja no en tenies. Havies deixat de sortir al carrer, de manera quotidiana, des de molt temps ença i tornaves a ser el nen amb espardenyes que jugava al carrer.

Un home sense sabates, poques paraules descriuen tan bé els teus principis i la teva manera de viure.

T’he estimat i t’estimo. Per sempre.

2 Responses to “Para un hombre sin zapatos”

  1. FAUSTO Says:

    Para otros usos de este término véase Fausto (desambiguación).
    Fausto es un personaje de ficción, protagonista de varias obras literarias y musicales, inspirado en un mago que se supone que vivió entre el siglo XV y el siglo XVI. Proclamaba que había vendido su alma al diablo para obtener sabiduría.

    El Fausto histórico.-
    El Fausto histórico nació probablemente en 1480 en la ciudad de Knittlingen, situada en el actual Estado alemán de Baden-Württemberg; se dice que murió en 1540 en Staufen im Brisgau, quizá debido a una explosión durante un experimento con sustancias químicas. Se supone que vivió en Colonia, en Leipzig y en otras ciudades. Su nombre pudo ser Georgius Faustus. Martín Lutero, el fundador de la Reforma protestante, le atribuyó poderes diabólicos. Philipp Melanchthon, otro gran reformador, afirmaba haber conocido en persona a Fausto. Según Melanchthon, el lugar de nacimiento de Fausto había sido un pueblo llamado Kundling, no lejos de Bretten, lugar donde él nació; decía que Fausto andaba siempre con dos perros que eran demonios .
    Fausto literalizado y musicalizado.-
    En 1587 el librero Johann Spies, de Fráncfort del Meno, publicó Historia von D. Johann Fausten, de un supuesto autor anónimo proveniente de Speyer. Esta versión es conocida cómo «el Fausto de Spies» o Volksbuch (Libro popular). Aunque no se destaca por su calidad literaria, la obra tuvo una gran acogida por parte del público, por lo que pronto fue traducida a otros idiomas. Es considerada la primera manifestación literaria del mito fáustico. En el Volksbuch se narra cómo el Doctor Johann Fausten, teólogo y practicante de magia negra, invoca al Diablo para tratar de someterlo a sus ordenes. Por medio de un pacto, Mefistófeles, demonio súbdito del Diablo, accede a obedecer y dar información de todo aquello que intrigue a Fausto durante veinticuatro años, al término de los cuales el alma de éste será propiedad del Diablo. Durante esos años, Fausto oscila entre los excesos mundanos y el arrepentimiento; sin embargo, el Diablo nunca le permite llegar al arrepentimiento completo, amenazándolo y atemorizándolo, por lo que, pasados los veinticuatro años, Fausto muere de una manera violenta y es llevado al Infierno. Un rasgo particular del Fausto de Spies es la presencia constante de un tono moralizador. En su «Prólogo al lector cristiano», y a través de las abundantes citas bíblicas y las amonestaciones presentes a lo largo de toda la narración de las andanzas de Fausto, pareciera ser evidente la necesidad de justificar la publicación de una obra que trataba temas delicados para la moral de la época y que probablemente invitaban al morbo del público a deleitarse, por lo que, seguramente, desde antes de su publicación ya se antojaba como un futuro bestseller.

    No obstante de que la edición de 1587 de Spies es, sin lugar a dudas, la más difundida y conocida, existe también un manuscrito del Volksbuch que fue hallado en el siglo XIX en la Herzog August Bibliothek, una de las bibliotecas más importantes de Europa, localizada en Wolfenbüttel. Este manuscrito, conocido comúnmente como Wolfenbüttler Handschirft, fue publicado por primera vez en 1892 por su descubridor, el bibliotecario Gustav Milchsack (1850–1919), quien sostenía que el manuscrito data de alrededor de 1580. Se supone que también pudo escribirse originalmente en latín en 1570, para ser traducido algunos años después al alemán, quizá en 1575. El Wolfenbüttler Handschrift difiere principalmente del Volksbuch de Spies en que no contiene el «Prologo al lector cristiano».

    Tan sólo algunos meses después de haber sido publicado el Fausto de Spies, se preparaba ya en la ciudad de Tubinga una versión rimada del Volksbuch, conocida hoy como Tübinger Reim-Faust. Había sido tan grande el éxito comercial que tuvo Spies con su publicación que Alexander Hock, impresor y editor en Tubinga, decidió intentar algo similar, por lo que encargó a Johannes Feinaug, estudiante de teología en la universidad de esa ciudad, que compusiera una versión rimada del Volksbuch que estuviera lista antes de terminar el año de 1587. La obra no fue publicada sino hasta el 7 de enero de 1588. La versión de Feinaug tampoco destaca por su calidad estética; sin embargo, tomando en cuenta la rapidez con que realizó el encargo, se puede decir que hizo un «milagro». No obstante, la publicación fue un fracaso editorial, pues no obtuvo por parte del público la respuesta que Hock había previsto, y, aún más, él y Feinaug fueron llevados a prisión por no haber cumplido, en su carrera contra el tiempo, con los estatutos de censura que la universidad imponía ante la publicación de cualquier libro. Es probable que, además del castigo con cárcel, la mayor parte de los ejemplares fueran destruidos, de tal forma que hoy sólo se conserva un único ejemplar, resguardado en la Biblioteca Real de Copenhague.

    En 1592 (cuatro años después de que Spies publicara la Historia von D. Johann Fausten) Christopher Marlowe (1564-1593, joven escritor contemporáneo de William Shakespeare) escribió el drama The Tragicall History of Dr. Faustus, basado en la traducción inglesa de la Historia.

    Marlowe siguió al «Fausto de Spies» y envió a su personaje al Infierno.

    El enciclopedista y escritor alemán Gotthold Ephraim Lessing fue el primero en pensar que el personaje se redimiera, en un drama del que sólo se conoció un fragmento en 1760.

    Ese mismo rumbo tomó Goethe en su célebre Fausto. La primera parte de este poema dramático se conoció en 1808; la segunda se publicó póstumamente en 1832. La obra de Goethe es probablemente la más influyente de toda la tradición fáustica, así como una de las obras cumbres de la literatura alemana. Fausto es un hombre sabio insatisfecho por la limitación de su conocimiento e incapaz de ser feliz cuando se le aparece Mefistófeles para ofrecerle los placeres de la vida. Juntos recorrerán un largo camino en el que otros padecerán la falta de responsabilidad del personaje principal y que culminará con la muerte de Fausto a una avanzada edad. Algunos de sus temas fundamentales son la búsqueda de conocimiento, la libertad, la salvación a través del eterno femenino (representado sobre todo por Margarita al final de la obra),las relaciones entre el bien y el mal,la moral, los límites de la naturaleza humana, etc.

    En 1831, Richard Wagner compuso siete canciones para la primera parte del Fausto de Goethe.

    En 1829, el escritor alemán Christian Dietrich Grabbe publica Don Juan und Faust, obra de teatro en cuatro actos en que hace coincidir estos dos personajes de la literatura universal, que representarían, respectivamente, el espíritu mediterráneo y el espíritu nórdico.

    Berlioz y su libretista, Gerardo Gandonniere, decidieron en 1846 que Fausto se quedara en el Infierno a cambio de la salvación del alma de su amada Margarita, ambigua escena en la que puede entenderse que el mago de todos modos se redime.

    En 1859, Charles Gounod compuso una ópera llamada Faust; el libreto, escrito por Jules Barbier y Michel Carré, está basado en el Fausto de Goethe. En 1866, esta ópera se presentó en el primer Teatro Colón de Buenos Aires. Ese mismo año, el poeta argentino Estanislao del Campo escribió su Fausto criollo, un humorístico poema en el que un gaucho, Anastasio El Pollo, cuenta a otro llamado Don Laguna sus impresiones durante su asistencia a la presentación de la ópera de Gounod en el Teatro Colón. Este poema se considera fundador de la literatura gauchesca en Argentina.

    En 1947, el escritor Thomas Mann publica la novela Doktor Faustus, historia de un músico que vende su alma al diablo para superarse en su arte, paralela a la «venta» intelectual y cultural de Alemania al nacionalsocialismo.

    Los escritores Heinrich Heine y Paul Valéry también se ocuparon de él.

    picis_26_6@hotmail.com

  2. maiaviena Says:

    ??
    Realmente tenia que venir aquí este comentario?
    Me ha sorprendido


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