un día más

Enero 23, 2007

Acabo de llegar a casa, cansada, tanto que al mismo tiempo que tengo ganas de expresarme, mi cerebro no responde con la velocidad a la que me tiene acostumbrada. Con necesidad de comunicación, pero amodorrada por el cansancio mental. Siento que tiran de mi hacia todos lados, por suerte (o no) ahora mismo el trabajo no es muy intenso, estaba acostumbrada a esconder los problemas en la dedicación al trabajo. Al final aprendí que también se escondía algo en ese alcoholismo laboral. Y si, siento que llevo ataduras por todas partes. Mi familia compensa sus discapacidades conmigo. Sería facil tomar una decisión y dejar que alguien se ocupe de ellos. Pero resulta que son los primeros que no aceptan a ese alguien externo y yo, supongo que, por su parte de influencia en mí que reconozco pero que todavía no consigo superar, no me siento cómoda con la idea. Ahora, pensando en eso, todavía no me veo con fuerza suficiente para hacerlo. Al fin y al cabo debe tratarse de un equilibrio entre voluntades de adultos y nunca he sido de las que tratan de imponer la suya. Simplemente, un día te das cuenta que te queda mucho por crecer y lo diagnosticas, pero toma tiempo resolverlo. Posiblemente toda una vida que transcurre en el intento de mejorar.

Como era aquello? “la vida es lo que te pasa mientras esperas que llegue” no estoy segura que sea así, ahora no, imposible, pero me suena a eso. A que la vida son todas esas pequeñas cosas que te viven cada día, mientras en tu mente construyes los ideales y el camino hacia aquello fantástico que te gustaría que fuera.

Siento que todo el mundo espera que esté a la altura de… ¿Qué? Y yo qué sé, pero lo percibo así, como si no me perdonaran que no sea fantástica, maravillosa, fuerte. Mi percepción es que todo el mundo tira de mi esperando que siempre esté a a la altura de las circunstancias. Y yo no siempre lo estoy. Como todo el mundo paso por muchos estados, de alegría -era mi estado más habitual hace unas temporadas-, intensa para lo bueno (y, claro, también para lo no tan bueno), dispuesta a salir de estampida hacia donde hiciera falta. Seguramente soy yo la que me exijo servir para todo y ser buena en todo y mi percepción de como me ven los otros viene de la mía propia, pero…. es así como lo vivo mientras llego a completar mi evolución.

Y ahora mismo ya no soy capaz de construir ninguna frase más. Espero descansar.

Leave a Reply