sobreviviendo
Enero 22, 2007
Algo menos débil que en otros tiempos. No puedo decir que esté viviendo los mejores momentos. Pero no me quejo en exceso.
Emociones: aprendiendo. Antes vivía en la ignorancia de las reacciones humanas, las primeras que desconocía eran las mías. Ahora me esfuerzo en interpretar más la información que tengo. Algo he aprendido, aunque en algún caso haya sido a batacazos. Ya no estoy en la inopia. Mi tendencia natural es (¿era?) creer que el resto de las personas comparten mi manera de ser y mis ideas. Puede ser cierto con un grupo determinado de seres, pero casi nunca es así. Ni aún en los casos más afines se dan coincidencias.
Hace poco leí que muchas veces nos preocupamos y estamos pendientes de los demás, las personas que necesitamos lo mismo para nosotras, las que necesitamos mimos. Me quedó en la cabeza porque es algo que había pensado muchas veces. Prestar atención para que nos la presten. Supongo que son mecanismos que tenemos para ir sobreviviendo, sólo que también generan conflicto y hay que vivir por una misma, no esperando respuestas a las llamadas de atención que no siempre hacemos del modo ni en el momento oportuno.
Como decía, ya casi nada me pilla de sorpresa. La vida, la muerte de los seres queridos, las reacciones de personas queridas, la tristeza, si a veces siento que me quedo a un lado, la soledad, la compañía.
Era exigente, quería la respuesta de los demás en el momento preciso y esos, los demás, también tienen sus propios problemas de supervivencia.
Todos andamos navegando, flotando no se sabe mucho cómo, pero de momento esa percepción de flotar es buena y mantiene la esperanza en la vida.